martes, octubre 16, 2007

"Comencé a garabatear unas líneas en un cuaderno forrado con papel madera y creo que ese cuaderno lo quemé en San Juan"




Alfonso Murillo es un escritor paceño que ha publicado el libro de cuentos titulado El hombre que estudiaba los atlas y actualmente se encuentra en la escritura de su segundo libro de cuentos,en esta entrevista he podido conocer un poco mas sobre sus primeros inicios en el mundo de la literatura y sus futuros proyectos narrativos.

Por : Miguel Lundin Peredo


1.- Como comenzo a vivir la aventura de ser un escritor?

En el colegio. La realidad del colegio no me gustaba; me parecía exigente, solemne aunque inevitable. Por lo demás yo vivía en una casona enorme entre San Pedro y Sopocachi, justo al límite, con un gran patio y un gran jardín; entonces allí había todo un fermento para la imaginación; especialmente en las noches de luna llena.

2.- Podria decir si esta escribiendo algun nuevo libro?

Bueno estoy tratando de terminar hasta fin de año un nuevo libro de cuentos y relatos: ya hay un nombre, se llamará “Carreteras silenciosas”. Esta vez trato de combinar lo fantástico en algunos cuentos con otros realistas. Lo que pasa con los cuentos fantásticos para mí son un poco facilones. Y como dirían Borges y Bioy Casares “aquellos jueguitos con el tiempo y el espacio”, juego del que ambos disfrutaron mucho, supongo

3.- Es cierto que esta planeando escribir un libro sobre Las magnificas de Pablo Manzoni?

Bueno, como todo buen amante de la belleza me gustaría indagar en ese mundo “aparentemente matinal”. Pero sólo es sólo una idea mía. Pero la verdad yo soy un amante del oriente; creo que es un antídoto al mundo andino de arriba, muy melodramático y grávido a veces, aunque cuando se divierte como en el Gran Poder, se divierte. Pero la idiosincrasia oriental siempre me ha atraído y hasta fascinado: me parece espectacular. Pero en realidad lo que me gustaría escribir es más una especie de biografía novelada, una especie de memoria sobre las modelos, y conocerlas, claro. Pero se trata de un proyecto de una índole más profesional que puramente literario.


4.- Cuando publicara alguna nouvelle?

Bueno “Cuando la termine” como diría Miguel Ángel, ante el apremio papal para que terminara la capilla Sixtina. Si entiendo a la nouvelle francesa, como un cuento que quiere ser novela pero luego se intimida y ahí se queda; pues tengo terminado ya el borrador de una. Está ambientada en el norte selvático de La Paz, en Ixiamas más precisamente; pero, ojo, no tiene nada que ver con La vorágine, la novela ya vieja del colombiano Rivera sobre la selva. Lo que pasa es que yo trabajé a inicios de los ochenta en esa zona y de alguna manera me la apropié como un “locus” particular, un lugar a partir del cual yo podría implantar mis embustes y sin ser objetado por sociólogos o surrealistas. Un poco más de cien páginas que habla de 3 personajes que tienen su gran Paititi, pero en la cabeza



5.- A que edad comenzo a escribir cuentos?
Yo tendría unos 15 años y comencé a garabatear unas líneas en un cuaderno forrado con papel madera. Incluso me acuerdo del título: se llamaba Vagando por la sierra maestra, pero no tiene nada que ver con la gesta de los aventureros cubanos. Creo que ese cuaderno lo quemé en San Juan

6.- Cual es su novelista favorito de la literatura boliviana?

Bueno creo que ninguno llegó a conmoverme como para que dijera es éste. Aluvión de fuego de Cerruto me parece más un documento sociológico que novela, o Los deshabitados de Quiroga un documento ontológico; una especie de existencialismo sin ontología. Quizá Felipe Delgado de Sáenz me pareció un intento más interesante aunque disperso, porque había humor. Luego vino la literatura de los temas (históricos, el erotismo, marginales, políticos, un crimen, etc,) a la que yo considero menor; tramas muy bien compuestas, pero sólo eso.


7.- Quién cree que es el mejor cuentista de Bolivia en este nuevo siglo?
En el siglo pasado me conmovieron algunos cuentos como Arriando las Banderas, del beniano Ignacio Callaú Barbery, que sin ser una maravilla de composición o de estilo, como dirían los académicos, es un relato muy fuerte, extraordinario, así como Metralogía IV del paceño Adolfo Cárdenas. En cuanto a gustarme ahí están: El Pozo de Céspedes, algunos cuentos de Cerruto, sólo uno de Bascopé; cuentos que se adecuan a las exigencias del género. De este nuevo siglo, creo que no hay. Y como dijo Vargas Llosa tomando de Rimbaud, “Los grandes escritores son los que en última instancia nos conmueven”, hasta con el humor


8.- Tienes manuscritos ineditos?
Tengo dos novelas (ambientadas en el oriente y parte en La Paz); dos libros de cuentos en formación, una obra de teatro, un poemario. ¿Le parece poco? Pero no puedo darles un acabado final por las exigencias de la vida diaria. Así que si usted me da información sobre cómo terminar plácidamente manuscritos inéditos se lo agradeceré.



9.- Cual es el mejor de todos sus cuentos?

¿De mi primer libro?, creo que Bella Donna



10.- Que piensa sobre el cuento boliviano actual?

Me parece que la falla está tanto en saber contar cómo en los personajes; son muy externos en cuanto estar a expensas, no de la realidad exterior como un obstáculo, realidad exterior que bien puede ser la cotidiana, sino de las condiciones sociales, modas, o políticas existentes: en otras palabras hay mucho de popular o lugar común, sino falta fuerza o cierta excentricidad en ellos. Hay mucho interés en el lenguaje coloquial, y los temas también son los mismos: la marginalidad, la vida aburrida de las clases altas, el erotismo, lo indígena, lo urbano con la jerga juvenil, o delincuencial, etc.

1 Comments:

Blogger Beto Cáceres said...

Tengo el honor de decir que conocí a Alfonso, se toma menos en serio a la literatura de lo que parece. Estaba junto a Humberto Quino y el paptetismo de los escritores me pareció más tolerable.

7:30 p.m.  

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